Queridas hermanas:
Un susurro viaja boca a boca, pixel a pixel, vagando entre esa trincheras con gotelé y wifi en la que estáis escondidas en estos momentos. Es lejano, pero a la vez tan familiar que en ocasiones llegáis a pensar que no sea más que la voz de vuestra conciencia en un día de inspiración. Poquito a poco, al susurro de susurro ya solo le queda el nombre. Como si alguien sin querer le hubiera quitado los cascos al móvil y la música hubiese salido a chorros por el altavoz, así ha llegado esto a tus ojos. Como un relámpago reventando los cristales de una biblioteca. Devolver tarde un dvd es una cosa, ¿pero que pase eso? vaya asunto más feo... vaya disgusto la señora de la entrada.
Y es que una cosa está clara: la realidad pesa mucho: es difícil de mover, pero cuando llega, hace mucho ruido. Por eso era un susurro desde el lejano oriente entonces, y ahora tu landscape de ensueño tiene tres o cuatro baldas. Parecía un susurro entonces, y sin embargo, era LA CORPORACIÓN.
Bien, por todos es sabido que LA CORPORACÍON tiene abdominales en el cielo de la boca de tanta realidad que mueve con sus palabras. Cambiándola, dándole forma, poniéndola aquí, allí y, en definitiva, haciendo escaparatismo del bueno (Que como ya hemos dicho, es la forma de arte más elevada que hay)
LA CORPORACIÓN, haciendo lo que mejor sabe, os presenta tres cosas para intentar romper los cristales de esa monotonía olor a brisa marina y a miedo que todo el mundo va amasando con los aplausos.
1) El célebre single compartido entre LA URSS (el grupo estrella de La Corporación) y los HANKWOOD and the Hammerheads es una gloriosa y esterilizada realidad que, como todo lo bueno, se acabó a los dos días.
Puede que parte del mérito haya que concedérselo a las autoridades sanitarias ya que, al fin y al cabo fueran estás las que movidas por una especie de furia aséptica sellaron y embalaron la mercancía de forma tan sublime que LA CORPORACIÓN no puede más que pediros que saquéis el colchón al balcón para poder aplaudir durante horas a una sensibilidad tan inconscientemente artística. Hasta que sangren las manos y caigáis desmayadas. Todo eso se merecen. Quizás, solo quizás, haya de concedérselo a todos los medios de comunicación que llevando a cabo una pronta investigación de todos los hechos, amplificaron la noticia a nivel nacional tan rápido que, dando un poquito más de sí la anología del relámpago, muchos vieron la luz antes de escuchar el atronador sonido del: SOLD OUT. Bien hecho. ¿Gracias a quien quién? Quién sabe Lo que sí que sabemos es que en estos momentos, centenares de discos se encuentran en los sótanos de La Corporación a la espera de ser enviados.

2) LA URSS está componiendo un nuevo disco. Todo se está llevando a cabo de forma similar a los discos anteriores. Las ideas ahora mismo estan girando sobre su propio eje, algunas en Granada, otras en Barcelona, algunas ya en las manos y otras aún entre las redes neuronales con las que la URSS atrapa el genio. Sin embargo, llegado el momento, que es cuando quiera LA URSS, ya sea en el local de ensayo o en el DAW, todas las partes serán ensambladas generando una armonía perfecta que estará del carajo seguro. Como la Soyuz T-13 y la Saliut 7. Totalmente ese rollo.
Hasta ahora hay de tres a siete canciones, de las que el grupo no piensa filtrar nada, como es comprensible.
3) En sucesivas intervenciones, LA CORPORACIÓN va a llevar a cabo una labor documental sin precedentes titulada: el nacimiento del punk en Andalucía, en la que se arrojará luz sobre el encanto trágico y la ideosincrasia de esta forma de expresión tan poco común en este hemisferio. El acceso a todo este material será gratuito y libre de subscripción alguna.
Sin embargo, en pocos días volveremos con un prognóstico que podría titularse Si el virus ha matado la industria ¿Todo está permitido? La CORPORACIÓN no tiene miedo, al revés. La CORPORACIÓN es ira creativa.
Nos vemos en la cúpula del trueno.
Os ama: La Corporación
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